En
pleno mes julio, época de pretemporadas/giras y amistosos lánguidos, un joven
belga protagonizó la primera gran irrupción de la temporada balompédica
2013-2014. Sus buenas actuaciones en la eliminatoria de la fase previa de la
Champions League que su equipo, el PSV, disputó frente al Zulte-Waregem
provocaron que el nombre de Zakaria Bakkali empezara a hacerse un hueco en
nuestras memorias. Además, su “hat trick” en la
jornada dos de la Eredivisie nos hizo dudar seriamente sobre si lo que en un
principio concebimos como aparición puntual podría llegar a convertirse en el
nacimiento de una nueva estrella. Sin embargo, aquello pareció quedarse en algo
ocasional y desde entonces son otros los nombres que se nos vienen a la mente
cuando hablamos de la Eredivisie. En este caso, hablaremos de Memphis Depay y
de Jean-Paul Böetius.
El Vitesse se ha convertido en uno de los equipos más fuertes
este año en la Eredivisie. Su entrenador Peter Bosz ha logrado juntar un grupo
de jugadores muy jóvenes de distintos países y donde la calidad es la base del
juego. La media de edad del equipo es solo de 22,5 años. Estos equipos con
jugadores jóvenes son cada vez más típicos en la liga holandesa, que sigue
siendo una gran cantera para grandes clubes europeos.
Desde que el nuevo presidente del Vitesse, Morab Jordania,
cogiera el club en 2010, el club no ha parado de adquirir cesiones de jugadores
de promesas de otras ligas como la portuguesa, la Liga BBVA o la Premier
Inglesa. Sin embargo hay un club con el que la relación es más estrecha que con
cualquier otro. El Chelsea de Roman Abramovich ya tiene como costumbre ceder
jugadores al club holandés. La buena relación entre los presidente ha creado
una situación en la que los dos siguen ganando. Jugadores como Matic,
recientemente re-comprado por el Chelsea, tuvieron su aventura holandesa y
acabaron triunfando. Actualmente son 7 jugadores del Chelsea los que están jugando
el Vitesse: van Aanholt, Cuevas, Atsú, Piazon y Traoré, Kalas y Kakuta.
Patrick van Aanholt, holandés de 23 años es el jugador más
mayor de los 5. Después de llegar al Chelsea en 2007 pasó por varias cesiones
en la Premier. Puede jugar de central pero su posición es de lateral izquierdo.
Cristian Cuevas llego al Chelsea en 2013 y es cedido al
Vitesse. El chileno debuto en el torneo apertura con solo 16 años. Es un
jugador pequeño y delgado, pero con mucha velocidad y muy intenso. Juega de lateral o
extremo izquierdo, aunque también ha jugado de mediocentro.
Christian Atsú llego al Chelsea procedente del Oporto. Es de
la generación del ’92 y nacido en Ghana. El africano es un jugador muy físico y
con una técnica aceptable pero que debe mejorar. Puede jugar tanto en banda
como por el medio.
Lucas Piazón es seguramente el más conocido y seguramente el jugador con
más futuro de los 7. Nacido en Brasil aunque también con la nacionalidad
italiana. Con 20 años ya ha pasado por varios clubs brasileños y por una cesión
al Malaga, antes de ser cedido al Vitesse. Sus buenas actuaciones con las categorías
inferiores de Brasil han ilusionado a más de uno. Es un jugador con mucha
calidad, que puede jugar en cualquiera de las dos bandas o en la media-punta.
Bertrand Traoré nació en Burkina Faso. Con solo 18 años y después
de haber debutado con el Chelsea, este pasado invierno fue cedido al club holandés.
Como anécdota contar que fue rechazado por el Manchester United en 2010, antes
de unirse al Chelsea.
Tomas Kalas es de la Republica Checa. Llego al Chelsea procedente del Olomuc checo. Se desempeña como central y en ocasiones ha jugado como lateral derecho. Jugador fuerte y con buen fisico.
Gael Kakuta ha sido ya bautizado como "The Black Zidane". El africano con nacionalidad francesa juega de mediocentro. Ha pasado por varias cesiones en la premier y ahora juega en el club holandes. Es con Piazón la otra gran promesa del Chelsea en el Vitesse aunque si es cierto que su evolución se ha frenado un poco.
Todo apunta a que esta relación va a continuar. El Chelsea
ha encontrado un aliado perfecto, y habrá que seguir de cerca al club holandés para
tomar nota de que jugadores pueden dar el salto a la premier y cuales se
quedaran en el camino.
Bakkali nace en Lieja. De padres marroquíes, se une en 2003
al RFC de Lieja. En 2005 pasa al Standard de Lieja donde empieza a destacar
hasta que el PSV lo ficha en 2008 con tan solo 12 años. Un año después va por
primera vez con las categorías inferiores de Bélgica. Comenzó a subir
categorías tanto en su club como en la selección belga.
Este año ha debutado
con el primer equipo en la primera previa de la Champions contra el SV Zulte
belga. Comenzó como titular en la Eredivisie y en su segundo partido logro un
hat-trick contra el Nijmegen. Se está haciendo con un hueco en la banda derecha
como extremo en el 4-3-3 que plantea Philip Cocu, aunque se le está dosificando
usándolo también como revulsivo en otros partidos. El pasado 15 de octubre
debuto con la selección absoluta. Además de por su gran nivel, esto se debe a
que el jugador tenía que elegir entre Bélgica y Marruecos, y la selección belga
ha querido atarlo desde el primer momento. Ha repetido convocatoria esta semana
y todo apunta a que si su nivel sigue así, ira seguro al mundial de Brasil.
Bakkali ha jugado tanto en la banda como de delantero
centro. Sin embargo donde más ha rendido y donde está jugando actualmente es
como extremo. Puede jugar en las dos bandas porque tiene buen manejo de balón
con las dos piernas. Es un jugador que abre mucho el campo pero que también cae
al medio para recibir balones por dentro. Rápido y técnicamente “sobrado”. Con
espacios es un jugador muy difícil de parar. Tiene gol aunque debe mejorar la
definición. Además debe mejorar en el juego combinativo. Es un jugador algo
“chupón”, al que a veces le sobra un regate. Tiene que jugar más con la cabeza
levantada y buscar más paredes para romper en velocidad. Si se le cierra con
dos hombres suele caer en la trampa y acaba liándose con el balón.
Ahora mismo hay pocos jugadores jóvenes con las condiciones
de Bakkali. Velocidad, fuerza, trabajo…La clave para su evolución va a ser que
tenga minutos y que tenga entrenadores que lo controlen y le ayuden a mejorar.
Nathan Aké nace en La
Haya holandesa. El Feyenord lo ficha con tan solo 12 años, proveniente del ADO
Den Haag. En 2010 con 15 años recibe ofertas de distintos clubes ingleses.
Finalmente lo ficha el Chelsea por 230.000 libras, aunque no se unió al equipo
inglés hasta julio de 2011.
Debuta con el Chelsea en diciembre de 2012 jugando unos
minutos contra el Norwich en premier league. En febrero de 2013 debuta en la FA
Cup contra el Middlesbrough. Sus apariciones con el primer equipo continuaron
durante toda la temporada. Este agosto renovó con el club inglés hasta 2018. Este
año está jugando en el equipo sub21 del Chelsea y es capitán del equipo que
está disputando la Uefa Youth League. Hacerse con un hueco en el primer equipo
parece difícil esta temporada ya que hay muchos jugadores en su posición. Con
su selección ya ha sido convocado con la sub21 con tan solos 18 años.
Aké está jugando actualmente de central, aunque siempre que
ha jugado con el primer equipo lo ha hecho como mediocentro debido a que no es un
jugador muy alto (180 cm). Tácticamente es un jugador sobresaliente, con gran
capacidad tanto de robar como de organizar. Tiene buena salida de balón a pesar
de ser un jugador que lo suele “hacer fácil”. Fuerte físicamente y a pesar de
que no es un jugador muy rápido tiene una gran anticipación. Tiene que mejorar
en aspectos técnicos y de concentración ya que tiene fallos en pases sencillos.
Además tiene que mejorar la velocidad en sus movimientos para mejorar en el uno
contra uno.
Creo que le vendría bien una cesión el año que viene, a un
equipo que le dé minutos e importancia en la plantilla. Sabe organizar a los
compañeros y tiene capacidad de liderazgo. Veo en el al clásico jugador que
empezara como mediocentro pero con el tiempo acabara reconvirtiéndose en
central.